TAMBIÉN ES NOTICIA

Falleció el Pbro. Hugo Segovia

Falleció el Pbro. Hugo Segovia

La Diócesis de Mar del Plata comunica con pesar el fallecimiento del Pbro. Hugo Segovia, sacerdote de extensa y fecunda trayectoria ministerial. Sus restos serán velados este lunes 31 de agosto, en el Hogar García Landera de Necochea. El martes 1 de septiembre, a las...

NOMBRAMIENTO

NOMBRAMIENTO

C.C. Prot. 38/2026 El Señor Obispo comunica a la comunidad diocesana que el Pbro. Juan Marcos Degl'Innocenti ha sido designado párroco de la Parroquia Santa Teresita del Niño Jesús, en la localidad de Cte. Nicanor Otamendi. Tomará posesión durante la Santa Misa que el...

La Pastoral Social recibió a Gustavo Béliz y su nuevo libro sobre IA

La Pastoral Social recibió a Gustavo Béliz y su nuevo libro sobre IA

Con un auditorio colmado, Gustavo Béliz, miembro de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales del Vaticano, presentó en Mar del Plata su libro Atlas de la Inteligencia Artificial para el Desarrollo Humano de América Latina y el Caribe, en una actividad organizada...

Aclaración del Obispado de Mar del Plata

Aclaración del Obispado de Mar del Plata

En virtud de lo publicado por diversos medios de comunicación, entre ellos El Marplatense y La Capital de Mar del Plata, desde el Obispado de Mar del Plata deseamos realizar la siguiente aclaración. Si bien valoramos y acompañamos toda iniciativa orientada a la...

noche de la caridad MDP

Evangelio del día:

Evangelio según San Lucas 4,16-30.

Jesús fue a Nazaret, donde se había criado; el sábado entró como de costumbre en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura.
Le presentaron el libro del profeta Isaías y, abriéndolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. El me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos
y proclamar un año de gracia del Señor.
Jesús cerró el Libro, lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en él.
Entonces comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír».
Todos daban testimonio a favor de él y estaban llenos de admiración por las palabras de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es este el hijo de José?».
Pero él les respondió: «Sin duda ustedes me citarán el refrán: ‘Médico, cúrate a ti mismo’. Realiza también aquí, en tu patria, todo lo que hemos oído que sucedió en Cafarnaún».
Después agregó: «Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en su tierra.
Yo les aseguro que había muchas viudas en Israel en el tiempo de Elías, cuando durante tres años y seis meses no hubo lluvia del cielo y el hambre azotó a todo el país.
Sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda de Sarepta, en el país de Sidón.
También había muchos leprosos en Israel, en el tiempo del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, el sirio».
Al oír estas palabras, todos los que estaban en la sinagoga se enfurecieron
y, levantándose, lo empujaron fuera de la ciudad, hasta un lugar escarpado de la colina sobre la que se levantaba la ciudad, con intención de despeñarlo.
Pero Jesús, pasando en medio de ellos, continuó su camino.

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.