El 20 de febrero de 1908 un grupo de turistas se reúne en el Hotel Brístol de Mar del Plata y resuelve erigir en la Loma del Torreón, una Iglesia y una escuela-taller anexa. Se constituye una Comisión de Damas y Caballeros presidida por Doña Ana Elía de Ortiz Basualdo, inspiradora del proyecto.

A principios de 1912 las obras del colegio y de la iglesia estaban prontas para la inauguración, pero se presentaba el problema de la conducción y mantenimiento de ambas obras. Por sugerencia de Monseñor Miguel de Andrea, se resolvió confiar el establecimiento a la Congregación de Hermanas Adoratrices. Y así comienza a brillar, en marzo de 1912, la Luz Divina de la Virgen Stella Maris, título elegido por la Sra. Ana Elía de Ortiz Basualdo y tomado del himno de Vísperas: "María Stella", pero el Sr. Alberto del Solar sugiere invertir los términos y decir: "Stella Maris".

La bellísima estatua de la Virgen es del artista francés H. Weigel, discípulo de Rodin y fue realizada en París.

Cada una de las bellas piezas de arte sacro que se encuentran en la iglesia son donaciones de los primeros benefactores, que orientados por el buen gusto puesto al servicio de la espiritualidad de Doña Ana E. de Ortiz Basualdo, fueron dotando al templo de imágenes y ornamentos.

La advocación a la Virgen Stella Maris, como la Estrella del Mar, se ha difundido de tal manera que el Vicariato de la Armada Argentina la nombró "Patrona de la Armada y de los navegantes".