“Los Obispos, en su calidad de sucesores de los Apóstoles, reciben del Señor a quien se ha dado toda potestad en el cielo y en la tierra, la misión de enseñar a todas las gentes y de predicar el Evangelio a toda criatura, a fin de que todos los hombres logren la salvación por medio de la fe, el bautismo y el cumplimiento de los mandamientos (cf. Mt., 28,18; Mc., 16,15-16; Act., 26,17ss.).

Para el desempeño de esta misión, Cristo Señor prometió a sus Apóstoles el Espíritu Santo, a quien envió de hecho el día de Pentecostés desde el cielo para que, confortados con su virtud, fuesen sus testigos hasta los confines de la tierra ante las gentes, pueblos y reyes (cf. Act., 1,8; 2,1ss.; 9,15).

Este encargo que el Señor confió a los pastores de su pueblo es un verdadero servicio, y en la Sagrada Escritura se llama muy significativamente "diakonía", o sea ministerio (cf. Act., 1,17-25; 21,19; Rom., 11,13; 1Tim., 1,12). (LG 12)




Nació en Buenos Aires, el 11 de marzo de 1942. De padres italianos y tercero de tres hermanos. Fue bautizado en la parroquia de San Nicolás de Bari. Recibió una esmerada formación cristiana en la parroquia de Nuestra Señora de Balvanera, en tiempos de Mons. Jorge Carlos Carreras, quien fue su director espiritual y lo presentó en el Seminario Metropolitano de Buenos Aires. Militó en las filas de la Acción Católica desde niño hasta su ingreso en el Seminario y fue dirigente parroquial de la misma.

Realizó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires, donde pudo estudiar latín y cultura latina durante seis años.

Ingresó en el Seminario de Buenos Aires el 4 de marzo de 1962, siendo Rector Mons. Eduardo F. Pironio, el primer sacerdote del clero diocesano elegido para ese cargo tras un largo período en que el Seminario estuvo confiado a la Compañía de Jesús. Su período de formación coincidió con el desarrollo del Concilio Vaticano II (1962-1965) y la etapa inmediatamente posconciliar (1966-1971). Estudió primero dos años de humanidades en el Seminario Menor, y luego pasó al Seminario Mayor para cursar tres años de filosofía y cuatro de teología en la Facultad de Teología, donde obtuvo el grado de licenciado.

Recibió la ordenación sacerdotal el 27 de noviembre de 1971, junto a otros seis compañeros en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, de manos del arzobispo Mons. Juan Carlos Aramburu. Ejerció el ministerio como vicario parroquial en la parroquia de San Benito Abad y al cabo de un tiempo fue enviado a Roma para el doctorado en teología, que obtuvo en 1978 al defender su tesis en la Universidad Gregoriana, bajo la dirección del Prof. Dr. Karl J. Becker S.I.

De regreso en la arquidiócesis de Buenos Aires, ejerció el ministerio pastoral en varias parroquias porteñas, simultáneamente continuó con la docencia en la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina. En ella ha seguido enseñando hasta hoy, a lo largo de treinta y tres años. Ha sido profesor ordinario y titular, con dedicación especial. Vicedecano por dos períodos, y Bibliotecario. En el ciclo básico enseñó los tratados de Cristología y Mariología, Eucaristía y Orden Sagrado. Durante largos años ha dictado cursos y dirigido seminarios en los tres ciclos de la Facultad (bachillerato, licenciatura y doctorado). Ha sido director de numerosas tesis de licenciatura y también algunas para el doctorado. Autor de numerosas contribuciones en libros y revistas especializadas. Ha publicado Eucaristía, evangelización y misión. Buenos Aires, CEA, 1993. Ha sido co-director del libro Apacienten el rebaño de Dios. Libro del centenario del Seminario en Villa Devoto (1899-1999). Buenos Aires, 1999. Recientemente acaba de editar la obra Varón y mujer los creó. En torno al bien inalterable del matrimonio y la familia. Buenos Aires, Lumen, 2011.

En el ámbito académico, han sido numerosas las oportunidades en que ha participado en congresos, seminarios, semanas de teología, de carácter nacional o internacional, muchas veces en calidad de ponente.

En el ámbito pastoral ha trabajado muchos años con jóvenes y participado en misiones en la diócesis de Añatuya. También ha recorrido muchas diócesis y seminarios del país para predicar retiros espirituales, o bien para dirigir cursos o semanas para el clero. Se desempeñó como Censor Arquidiocesano (1991-2003).

Desde 1991 fue convocado por el cardenal Antonio Quarracino para residir en el Seminario Metropolitano de Buenos Aires y colaborar en la formación de los seminaristas. Hasta 2003 se desempeñó como director espiritual, ejerciendo al mismo tiempo la docencia en la Facultad.

En 2003, el Papa Juan Pablo II lo promueve al episcopado como obispo auxiliar de La Plata, recibiendo la ordenación en la catedral de dicha arquidiócesis el 31 de mayo de ese año, de manos de Mons. Héctor Aguer y de un nutrido número de obispos.

Durante el período platense ha sido Vicario General de la arquidiócesis, Delegado del arzobispo para la formación permanente del Clero y la supervisión del Seminario, Delegado para las Religiosas y Consagradas, Director de la formación de los Diáconos permanentes. Fundador y Director de la Cátedra Libre de Pensamiento Cristiano, (primera en el país) en el ámbito de la Presidencia de la Universidad Nacional de La Plata (15 de octubre de 2004. Resolución N 903/04).

Asimismo se ha desempeñado como Profesor de Cristología y Mariología en el Seminario San José de La Plata. Miembro del Consejo de Asuntos Económicos y del Consejo de Pastoral de la arquidiócesis.

En la Conferencia Episcopal ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Comunicación Social (2003-2005), de Ministerios (Subcomisión Seminarios 2005-2011), de Migraciones y Turismo (2005-2008), de Fe y Cultura y Presidente de la Comisión ad hoc para el Seguimiento Legislativo (2008-2011).

Monseñor Marino fue el sexto obispo de Mar del Plata desde el 4 de junio de 2011 hasta el 18 de julio de 2017, día en que el papa Francisco aceptó su renuncia al cumplir la edad canónica para jubilarse. Desde ese momento y hasta la actualidad es obispo emérito de Mar del Plata.